Para los amantes del queso... ¡la mejor fondue del
mundo!
Hay varios tipos de fondue: de chocolate, de aceite...
pero la original, la auténtica fondue, es la de queso. Originaria de los Alpes
suizos, está maravillosa combinación de varios queso de la zona es una
auténtica joya para los amantes del queso, como yo ;)
Así que no he
podido evitar compartir esta receta con el resto del mundo y, si os vuelve loco
el queso como a mí, ¡probadla! ¡¡Repetiréis seguro!!
Esta versión es algo distinta en el sentido de que en
lugar de sumergir el pan en una fondue de queso, lo que vamos a hacer es
sumergir el queso dentro del pan.
INGREDIENTES para 4 personas:
- 1 hogaza de pan tamaño mediano
- 400 gr de queso GRUYERE
- 200 gr de queso EMMENTAL
- 100 gr de queso APPENZEL (o podéis probar con otro queso que os guste
como queso azul, gorgonzola, tetilla, etc.)
- 1 vaso de vino blanco seco
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharadita de jugo de limón
- 2 cucharaditas de maicena
- Pimienta molida
- Nuez moscada molida
- 1/2 vaso de kirsch (yo no conseguí encontrarlo, se puede usar coñac o
brandy)
PREPARACIÓN:
- Cortamos la hogaza por la parte superior a modo de tapa y vamos el
interior.
- Con la miga que hemos retirado hacemos cubitos de pan que más adelante
tostaremos en horno y nos servirá para sumergir en el queso.
- Cortamos el diente de ajo por la mitad y lo restregamos por la olla
(en mi caso no tengo fondue o caquelon, que es el utensilio típico de las
fondues, así que utilizo una olla de cerámica que me viene de maravilla
para este tipo de platos)
- Ponemos la olla fuego medio.
- Preparamos todos los quesos cortándolos en cubitos para que se
fundan mejor.
- Añadimos a la olla un poco de vino y echamos el queso
- sin prisas, incorporamos el resto del vino y el limón hasta que
el queso fundido admita líquido para quedar cremoso y no quede
excesivamente sólido.
- IMPORTANTE: mover continuamente el queso mientras se funde con una
cucharada de madera y haciendo "ochos", no dando vueltas, hay
que hacer "ochos".
- Cuando se haya fundido el queso, echamos las cucharadas de maicena
disuelta en un poco de kirsch. Seguimos removiendo en "ochos"
- Con el queso fundido y ligado, añada pimienta negra y nuez
moscada al gusto.
- Mientras preparamos el queso, aprovechamos para tostar un poquito los
cubitos de pan y la hogaza en el horno.
- Cuando ya tengamos preparada la mezcla, la volcamos dentro de la
hogaza y servimos en la mesa rápidamente. (cuidado al volcarlo, no vaya a
ser que os pase lo mismo que a mi y se os salga todo el queso...ver foto
jeje)
Cuando hayáis terminado con los trocitos de pan, podéis
empezar a comeros el "plato". Es la mejor parte todas porque ha
empapado todo el líquido de la mezcla.
Espero que os guste esta receta tanto como a mí y no
os olvidéis de comentarme qué os ha parecido ¡que aproveche!